¿Por qué algunos clientes se quedan rígidos ante la cámara y otros se abren? Fotógrafa retratista y formadora, Milena Perdriel explica cómo prepara, recibe y guía a sus clientes, tanto en el retrato corporativo como en el retrato personal, con el método Moment Design.

En resumen:

Lo que Milena Perdriel, fotógrafa retratista, aplica en cada sesión para que sus clientes se sientan cómodos:

• El mismo enfoque en corporativo y en retrato personal: en corporativo, el cliente tiene una necesidad; en retrato personal, tiene un deseo. En ambos casos, se parte de la persona

• Preparar con una sola buena pregunta: «Alguien da con tu foto y le apetece trabajar contigo. ¿Eres...?» Los puntos suspensivos dicen lo que el retrato tiene que mostrar

• Darle tiempo a la foto: tener buena luz, ir maquillado y bien vestido no basta, hace falta tiempo para entregarse a la cámara

• Moment Design en cuatro etapas: la intención del fotógrafo, la acogida, las invitaciones durante la sesión y, por último, la expresión de una emoción, que sube y baja como una ola

• Asumir tu responsabilidad como fotógrafo: nuestras imágenes perduran y atraviesan generaciones, como recordaba Peter Lindbergh

Que te hagan fotos no tiene nada de natural. Ante «ese ojo enorme» que es el objetivo, la mayoría de la gente se tensa, sobre todo cuando viene a hacerse un retrato profesional que lleva meses posponiendo. Para Milena Perdriel, la técnica no basta: una buena sesión de fotos se decide antes del primer disparo, en la forma de preparar, recibir y guiar al cliente.

En conversación con Mathieu Vitrat, fotógrafo y podcaster en Fotostudio, explica por qué aborda el retrato corporativo y el retrato personal de la misma manera, qué pregunta hace a todos sus clientes, por qué prefiere fotografiar a adolescentes que a bebés y cómo funciona Moment Design, el método que enseña a los fotógrafos para integrar la psicología en la sesión de fotos.

¿Quién es Milena Perdriel?

Milena Perdriel es una fotógrafa retratista y formadora de fotógrafos. Cuando se grabó el episodio, en la primavera de 2021, trabajaba en un estudio de Montmartre, en París, que compartía con un fotógrafo de bodas y retrato a punto de jubilarse.

  • Orígenes: creció en Bulgaria, estudió lingüística francesa y búlgara y, a los 20 años, dio clases de francés en un instituto bilingüe durante una sustitución de tres meses.
  • 2012: fotógrafa a tiempo completo en Montmartre, en estudio, para particulares y profesionales.
  • Retrato corporativo: llegó a él «por casualidad» y hoy representa la mayoría de sus sesiones en número.
  • Formadora: enseña el método Moment Design (del que era una de las dos formadoras certificadas en Francia), el retrato corporativo y el personal branding, en cursos y en coaching individual.

Hoy, su web milenap.com (en francés) presenta el Studio MilenaP, instalado en Niort: retratos personales (familia, embarazo, retrato individual), retratos corporativos y personal branding para emprendedores y empresas, además de cursos, cápsulas de vídeo y coaching para fotógrafos.

1. Retrato corporativo o personal: ¿hay que cambiar de enfoque?

Mathieu espera dos métodos distintos. Milena lo contradice desde el principio: para ella, son las mismas personas, y las aborda de la misma manera. Lo que cambia es el punto de partida y, por tanto, las preguntas que hace como «capitana del barco».

«En el corporativo, tienen una necesidad. Y en el personal, tienen un deseo.»

Milena Perdriel

El cliente corporativo que viene «porque no le queda otra»

El retrato corporativo responde a una necesidad de comunicación: decir algo con la imagen. Pero los clientes rara vez llegan con alegría. A menudo están «entre la espada y la pared»: su empresa les pide una foto, les han dicho que la antigua no era buena o tiene diez años. Lo peor, según Milena, es cuando la necesitan para el día siguiente: entonces se pierde toda la fase de preparación. Excepción notable, los emprendedores en solitario, que saben que su marca son ellos mismos y llegan con ideas y entusiasmo.

Para evitar estas sesiones hechas deprisa y corriendo, propón un hueco de preparación desde el momento de la reserva: una herramienta de reserva online permite que el cliente elija él mismo la fecha, con suficiente antelación para que quede tiempo de hablar antes de la sesión.

Para profundizar en este mercado, Amélie Marzouk cuenta en su episodio sobre el oficio de fotógrafo corporativo cómo pasó de la fotografía familiar al retrato de empresa.

Para recordar: no reserves un trato «frío» para el corporativo. El cliente tiene una necesidad más que un deseo, pero es la misma persona, con el mismo miedo a la cámara.

2. ¿Cómo preparar a un cliente para su sesión de fotos?

Milena se describe como «muy habladora» y, sobre todo, muy curiosa, tanto de las personas como de los oficios. Hace hablar a sus clientes, incluso a los tímidos: cuando sabes hacer las preguntas, todo el mundo acaba hablando de sí mismo. Y regala a los oyentes la pregunta que desbloquea la mayoría de las sesiones corporativas.

La pregunta de los puntos suspensivos

Imagina que una persona que no te conoce, tu futuro cliente o socio, da con tu foto y piensa: «Me apetece trabajar con ella, es...». ¿Qué pones en lugar de los puntos suspensivos? Entusiasta, serena, reflexiva, atenta, moderna, dinámica: todo eso puede verse en un retrato, siempre que sepas lo que quieres mostrar. La gente sabe quién es y qué la distingue, pero la mayoría nunca lo ha formulado.

«Todas esas cosas, en realidad, se pueden ver en un retrato. Solo hay que saber qué queremos mostrar.»

Milena Perdriel

Este tipo de pregunta conviene enviarla antes de la sesión, para que el cliente la piense con calma. Un cuestionario de preparación enviado automáticamente después de la reserva te permite recoger sus respuestas, sus deseos y sus limitaciones antes incluso de que cruce la puerta del estudio.

Conseguir permiso para entrar

Mathieu, fotógrafo de bodas, lo comprueba en sus reportajes: una sesión está ganada cuando la gente te ha dejado entrar en su esfera íntima. Milena va más allá: si no la dejan entrar, tiene «la sensación de que la castigan». Por eso le da tanta importancia al tiempo de preparación. No nos conocemos, no puedes pedirle a alguien que «dé lo más valioso de sí mismo» nada más llegar. Su papel es ser la persona que le ayuda a ver que lo que ha dado es bonito.

Para recordar: haz una pregunta que obligue al cliente a formular la imagen que quiere transmitir. Tú sabrás qué fotografiar, y él sabrá por qué está ahí.

3. ¿Qué es una buena foto de retrato?

Milena lo comprobó en sí misma. Para un concurso sobre el autorretrato, organiza una sesión con dos amigos, un estilista y un peluquero. Se lo pasan «como niños», cinco series, maquillaje y vestuario cuidados. Resultado: fotos decepcionantes. Al pensarlo después, entiende que no le dio tiempo a la foto: su atención estaba en la ropa, el maquillaje, el equipo, y no en el intercambio con la cámara.

«Hace falta tiempo para entregarse a esa especie de ojo enorme.»

Milena Perdriel

Una foto que te habla

Ante la pregunta «¿qué es una buena foto?», Milena empieza confesando que no lo sabe. Se ha dado cuenta de que sus fotos favoritas, las que también le encantan al cliente, a veces reciben tres likes, mientras que imágenes que la emocionan menos llegan a cincuenta. Es normal: solo ella y su cliente saben lo que pasó en ese momento, y ese momento no siempre se ve. A veces lo tienes todo, el momento y la imagen que gusta a todo el mundo. No siempre. Su definición: una foto que te habla, te gusta, te intriga o incluso te incomoda.

Para recordar: no juzgues una sesión por sus likes. La foto que más cuenta para tu cliente suele ser la de un momento que solo vosotros habéis vivido, y es la que hará que vuelva.

4. ¿Cómo fotografiar a adolescentes?

Milena no promociona las sesiones con niños pequeños. Los bebés «son como los gatos»: monos, pero con poca interacción. Le gusta fotografiar a los niños solos, por sus reacciones francas y divertidas, pero los conflictos entre padres e hijos la desestabilizan: le dan ganas de intervenir, y no es su papel. Sigue aceptando a esas familias, simplemente no intenta atraer a más.

Ser la persona neutral con la que pueden hablar

Los adolescentes, en cambio, le apasionan: se hacen preguntas, no se sienten escuchados, y ella puede ser para ellos una adulta neutral. Cuenta el caso de una chica en prácticas de tercero de secundaria cuya madre respondía a todas las preguntas durante la entrevista. Durante la sesión, Milena le pregunta simplemente cuáles son sus series favoritas, y se convierte en «su mejor amiga».

Los adolescentes de 2021 se fotografían mañana, tarde y noche con el móvil. Banalizan tanto la imagen que casi van en contra de la estética. Frente a un fotógrafo de verdad, lo que está en juego se vuelve enorme: cuesta que vengan al estudio, pero una vez allí, «lo dan todo».

Para recordar: comunica sobre los clientes a los que te gusta fotografiar. No destacar un tipo de clientela no te obliga a rechazarla, pero atraerás más a la que se parece a ti.

5. ¿Qué es el método Moment Design?

Fue un amigo fotógrafo y formador quien la introdujo en la formación de fotógrafos profesionales en Francia, con el método Moment Design, del que entonces eran los dos formadores certificados. Desde entonces Milena lo enseña, junto con el retrato corporativo. El principio: el fotógrafo es el «diseñador» de los momentos que sus clientes van a vivir durante la sesión. El método se resume en cuatro etapas.

Las cuatro etapas de Moment Design

  • 1. La intención: la psicología del propio fotógrafo. Antes de recibir al cliente, dejas a un lado el pinchazo o al niño que ha llorado por la mañana para hacer sitio a quienes llegan.
  • 2. La acogida: antes incluso de la sesión, ¿cómo demuestras que estás disponible para ellos? La forma de saludar, de ofrecer un café o un vaso de agua, la energía que transmites al abrir la puerta. La percepción pasa por todos los sentidos: el olfato, el tacto, la vista.
  • 3. Las invitaciones: la parte visible del iceberg. Todas las interacciones durante la sesión para llevar a la gente a hacer lo que favorece la foto, y lo que les hace sentirse bien.
  • 4. La expresión de una emoción: una emoción llega como una ola, sube, alcanza un pico y vuelve a bajar. Algunas son bonitas antes del pico, otras en lo más alto, otras después. Ahí es donde entra en juego la maestría del fotógrafo.

«Soy la diseñadora de los momentos que la gente va a vivir durante la sesión de fotos.»

Milena Perdriel

Hacer consciente lo que ocurre de todos modos

Todo esto ocurre en cualquier sesión. El interés del método, según Milena, es tomar conciencia de ello para poder actuar. Después, cada fotógrafo lo aplica a su manera: una misma pareja, fotografiada por tres fotógrafos, vivirá tres sesiones diferentes. En los cursos, los propios modelos lo dicen: «es increíble lo distinto que es cada uno de vosotros».

Por otra parte, una foto potente no es necesariamente Moment Design. En un reportaje de boda o una foto de calle, el fotógrafo ha sabido estar presente y captar el instante, pero no ha provocado lo que ha pasado. Moment Design es precisamente la responsabilidad del fotógrafo en lo que ocurre delante de su objetivo.

Para recordar: la sesión empieza mucho antes del primer disparo. Tu estado de ánimo y tu acogida ya forman parte de la foto.

6. ¿Hay que dirigir a tus clientes o dejarlos hacer?

Para Milena es una elección, y no hay respuesta equivocada mientras la asumas. Los reporteros, en reportaje clásico, de bodas o de familia, eligen no intervenir. Ella elige intervenir y después tomar la distancia suficiente para documentar lo que ve: hacer posar a la gente para conseguir un resultado natural.

«Me encanta hacer fotos de gente con los pies bien plantados en el suelo y los brazos caídos.»

Milena Perdriel

Cada fotógrafo atrae a los clientes que se le parecen

Estos retratos sencillos, casi inmóviles, tienen para ella una fuerza desconcertante, porque todo el mundo se queda así en algún momento de su vida. Otros fotógrafos hacen justo lo contrario. Una amiga fotógrafa, incómoda con la intimidad y las lágrimas, hace que sus clientes se muevan y den saltitos sin parar, y funciona, porque se parece a ella. Resultado: ella atrae a clientes dispuestos a dar saltitos, Milena a clientes dispuestos a abrazarse. Y son tu página web de fotógrafo, tus palabras y tus imágenes las que hacen esa selección antes incluso del primer contacto.

«En una escala del 1 al 10, ¿cuánto te gusta el contacto físico?»

Es la pregunta que Milena hace tanto a sus parejas como a sus familias para saber hasta dónde puede llegar: ¿puede pedirles que se abracen, que se aprieten fuerte? Cada uno tiene un grado distinto de comodidad con el contacto, y saberlo antes de la sesión evita incomodar a la gente.

Para recordar: dirigir o documentar, las dos opciones son igual de válidas. Lo que cuenta es elegir con conciencia y ser fiel a tu forma de trabajar: es lo que tus clientes vienen a buscar.

7. ¿Cuál es la responsabilidad del fotógrafo?

El personal branding le interesó a Milena desde que empezó. La mayoría de los fotógrafos son emprendedores en solitario: es lógico que todo se les parezca, sus palabras, sus imágenes, sus ofertas y los clientes a los que se dirigen. Es lo que trabaja con ellos en coaching individual, igual que con sus clientes corporativos.

La lección de Peter Lindbergh

Para cerrar, Milena cuenta el curso que hizo en 2018 con Peter Lindbergh, ya fallecido. Desde el cuestionario de preparación, él hablaba de la responsabilidad del fotógrafo: cómo miras a tus clientes, cómo los fotografías, cómo hablas de ellos. Como las imágenes perduran y atraviesan generaciones, hay que ver más allá de lo que se pide en ese momento. A menudo los clientes no saben lo que quieren, y el fotógrafo puede defender unos valores.

«Fotógrafos, asumamos nuestras responsabilidades, porque llegamos a la gente. Cada uno a su escala.»

Milena Perdriel

Esta responsabilidad llega hasta la entrega: presentar las imágenes en una galería online cuidada, en lugar de un simple enlace de descarga, también forma parte de la manera en que cuentas la historia de tus clientes.

Para recordar: un retrato no es solo un encargo. Dice algo de la persona y perdurará mucho tiempo: una razón más para cuidar cada etapa, de la preparación a la entrega.

Episodio grabado en la primavera de 2021, en plena crisis sanitaria. En aquel momento, Milena Perdriel trabajaba en Montmartre y estaba terminando un libro sobre el retrato corporativo dirigido a fotógrafos; su estudio y su actividad actuales se presentan en su web.

Errores que debes evitar en una sesión de retrato

Según la experiencia de Milena Perdriel:

✗ Saltarte la preparación, sobre todo cuando el cliente corporativo necesita su foto para el día siguiente.

✗ Pedirle al cliente que se abra nada más llegar, sin darle tiempo a confiar en ti.

✗ Llegar a la sesión con tus preocupaciones en lugar de hacer sitio a quienes recibes.

✗ Apostarlo todo a la técnica: la luz, el maquillaje y la ropa no sustituyen el tiempo dedicado a la foto.

✗ Imponer el contacto físico sin saber si a tus clientes les resulta cómodo.

✗ Juzgar tus imágenes por los likes en lugar de por lo que significan para el cliente.

✗ Copiar la forma de trabajar de otro fotógrafo en lugar de asumir la tuya.

Preguntas frecuentes sobre la psicología en la sesión de fotos

¿Cómo hacer que un cliente se sienta cómodo en una sesión de fotos?

Preparando la sesión con él, recibiéndolo con atención y guiándolo durante la toma. Milena Perdriel se toma tiempo para hablar antes de la sesión, ofrece un café, hace que sus clientes hablen de sí mismos y les propone «invitaciones» que favorecen la foto a la vez que les ayudan a sentirse bien.

¿Qué es el método Moment Design en fotografía?

Un método que convierte al fotógrafo en el «diseñador» de los momentos que se viven durante la sesión. Tiene cuatro etapas: la intención del fotógrafo, la acogida del cliente, las invitaciones (las interacciones durante la sesión) y la expresión de una emoción, que sube y baja como una ola.

¿Qué preguntas hacer a un cliente antes de un retrato corporativo?

Milena Perdriel hace una pregunta sencilla: «Alguien que no te conoce da con tu foto y le apetece trabajar contigo. ¿Eres...?» Las palabras elegidas (sereno, entusiasta, atento, dinámico) indican lo que el retrato tiene que mostrar.

¿Cómo fotografiar a alguien que no se ve fotogénico?

Partiendo de lo que le gusta de su trabajo y de lo que quiere mostrar, más que de su aspecto. También hace falta tiempo: según Milena Perdriel, tener buena luz, ir maquillado y bien vestido no basta, hay que dejar a la persona el tiempo de entregarse a la cámara.

¿Cómo hacer una buena sesión de fotos con un adolescente?

Siendo para él un adulto neutral, que lo escucha de verdad. Milena Perdriel se interesa por lo que le gusta, sus series favoritas por ejemplo, en lugar de pasar por sus padres. A menudo cuesta que los adolescentes vengan al estudio, pero una vez que se sienten en confianza, lo dan todo.

¿Hay que dirigir a los clientes en una sesión de fotos o dejarlos hacer?

Los dos enfoques son igual de válidos si se eligen con conciencia. Los fotógrafos de reportaje eligen no intervenir; Milena Perdriel elige intervenir, hacer posar a sus clientes y después tomar distancia para conseguir un resultado natural.

¿Cómo saber si una pareja se siente cómoda con el contacto físico en una sesión de fotos?

Preguntándoselo antes de la sesión. Milena Perdriel hace la pregunta «En una escala del 1 al 10, ¿cuánto te gusta el contacto físico?» a sus parejas y a sus familias. La respuesta le indica hasta dónde puede acercarlos sin incomodarlos.

Descubre el trabajo de Milena Perdriel

Retratos personales, retratos corporativos y personal branding en el Studio MilenaP de Niort, además de cursos, cápsulas de vídeo y coaching para fotógrafos: encontrarás su trabajo en su web (en francés), milenap.com.

Este artículo se basa en el episodio #033 del podcast de Fotostudio (en francés), presentado por Mathieu Vitrat y grabado en la primavera de 2021. Las citas de Milena Perdriel se han traducido del francés. Sus consejos siguen plenamente vigentes.

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